El pretexto del gobierno federal para persuadir que se apruebe el paquete fiscal que han presentado para el 2010, son `los pobres´ y más que pretexto parece un tipo de chantaje disfrazado. La consecuencia de no aprobarlo, dicen, se vera reflejado en niños que dejen de ir a las escuela o que dejen de recibir atención médica.
EL paquete econónico es la muestra clara de la urgencia que tienen las finanzas públicas, ese boquete de 3oo mil millones de pesos que se deben en gran parte a la caida de los precios de petróleo y a la baja producción petrolera de donde se extraian grandes recursos para financiar al gobierno.
Habría que cuestionar entonces a donde se fueron las formidables ganacias de los anteriores tres años en los que el petróleo alcanzó altos precios, la falta de transparecia y rendición de cuentas ha sido un problema y lo seguira siendo aunque intenten vender la idea de que con el nuevo paquete se hará transparencia de todos los recursos obtenidos y còmo se destinaran a los más pobres por medio de programas como los de VIVIR MEJOR, y es que el problema no es que pretendan y propongan elevar la recaudación de impuestos, el problema se encuentra cuando observamos que no lo hacen por igual, el gobierno no se atreve a atacar de fondo el problema de la evasión fiscal, entonces es evidente que el plan que propone el gobierno federal no promueve en lo mas minimo el sentido de la equidad, pretende exigir a quienes menos tienen a que aporten un 2% extra cuando muchos millones de ellos ni siquiera tienen un empleo y otros más lo tienen pero sin un salario fijo, mientras que las grandes empresas del país paga una insignificante cantidad de impuestos al año.
Los que se deberían apretar primero el cinturón son ellos, los funcionarios que pertenecen a la alta burocracia del país y que hacen del gasto público un despilfarro sin justificación alguna, pero prefieren sacrificar a los más pobres exigiendoles algo que no tienen y poniendolos de pretexto para que el congreso apruebe el paquete y todos los mexicanos lo acepten cuando todos sabemos que nada nos garantiza que esos recursos serán destinados a las personas que relamente lo necesitan.
No hay plan B argumenta el PAN, no hay otra salida, o no quieren buscar otra que les afecte a ellos, a los que gozan de gastar nuestro dinero. La desaparición de tres secretarías y el recorte mínimo del presupuesto de algunas dependencias del gobierno, no aportan en nada pues el porcentaje es insignificante ante el boquete fiscal de 300 mil millones de pesos.
México es uno de los paises con más baja recaudación de impuestos en América Latina, sí, se necesita urgentemente elevar la recaudación de impuestos, pero a todos por igual, ricos y pobres, empresarios, altos funcionarios, iglesia, etc, con la ayuda incondicional del gobierno al disminuir el gasto del dinero publico, y entonces propablemente no habría necesidad de sacrificar a aquellos que viven con la angustia al pensar en cómo llevarán el dinero a casa y encima de eso pagando un 2% extra, mientras otros viven pensando como les quitan más!