lunes, octubre 19, 2009

El SME sin luz y fuerza

No se puede defender -ante la decisión del jefe del Ejecutivo de liquidar a LFC- las injusticias, los abusos, las fallas y el mal funcionamiento de la compañía hoy extinta.
Es un duro golpe a el sindicalismo en México, que no se caracteriza pricipalmente por representar a los trabajdores afiliados, pero como es costumbre en el gobierno de Calderón, no es por igual, porque aunque muchos quisieramos pensar que el golpe al SME podría dar paso a enfrentar y sancionar con la misma vara los abusos de los sindicatos llenos de corrupción y que forman parte de la derecha mexicana como es el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educacion o el Sindicato de Petroleros Mexicanos, no es así. El golpe, "justificado" es para la pobre y cada vez más debil izquierda mexicana.

Los medios de comunicación han tenido gran importancia en el esclarecimiento de la verdad y todo lo que hay detras de este problema, pero su labor importante en difundir todo lo antes mencionado, ha sido por ocultarlo y hasta cierto punto manejar la información a su gusto, pues el interes por liquidar a Luz y Fuerza del Centro no es precisamente el dejar de cargarle al erario público el subsidio de miles de millones de pesos (equivalentes al dinero destinado a los programas de "Oportunidades") a como lo han manejado los medios, sino mas bien apoderarse del multimillonario negocio de la fibra óptica, "el triple play", pues LFC habia adquirido ya la concesión para operar este servicio y por lo tanto las alianzas políticas, empresarios y funcionarios del gobierno fueron quienes estuvieron detras de su liquidadación, por ese ambicioso interés por este negocio, que según LFC, ofrecerían a un muy bajo costo a comparación de las empresas que ya lo ofrecen.

Los malos manejos y problemas del SME como denuncias de enriquecimiento de Martin Esparza, la mala administración de LFC y sus malos servicios, sus perdidas millonarias anuales, etc., fueron la justificacion de Calderón para desaparecer a LFC y así darle el poder a otra empresa la concesión para operar los mil 100 kilometros de fibra óptica que en este momento estan en manos de la Comisión Federal de Electricidad, o como dice Jairo Calixto Albarràn, la CFEliz.